Turismo, Viajes y Fotografía... Tras un viaje a la Península de Yucatan, México, surgió la idea de hacer un blog para compartir experiencias. Aunque incluiremos un poco de todo, el blog contendrá principalmente fotografía, turismo y consejos sobre viajes. Somos dos hermanos, Diegosax y Chico Sánchez . El primero, músico y profesor de educación musical y fotógrafo aficionado, el segundo fotógrafo independiente residente en México.

La Ciudad Maya de Cobá, Riviera Maya, Península de Yucatán.

De la Península de Yucatán en México te recomiendo ver la ciudad maya de Cobá en Quitana Roo,  Con sus templos en medio de la selva la experiencia de visitarlo es impresionante. 

En la laguna hay cocodrilos así que no te acerques demasiado a la orilla.

Si te gusta leer y te interesan los temas mayas, puedes encontrar mi libro de Profecías y Misterios Mayas en mi web.

Cuando visité este lugar la primera vez llegué a las ocho de la mañana y no había turistas. Visitar la laguna y las ruinas con poca gente es mejor. De las nueve y media en adelante llegan los autobuses de Cancún y con ellos mucha, mucha gente.

Si quieres ver más imágenes de mis viajes a las ruinas mayas de Yucatán pincha en la foto:
La Ciudad Maya de Cobá, Riviera Maya, Península de Yucatán.
(Foto ©Chico Sánchez-Derechos Reservados)
Si quieres ver más de mis trabajos visita mi página web: www.chicosanchez.com

El exilio

Hace ya quince años que dejé mi pueblo en España y comencé un maravilloso viaje por América, un continente que no ha parado de darme grandes emociones y lecciones.

Prado del Rey, en la Sierra de Cádiz, donde viví, era uno esos pueblos andaluces que hace poco llamaban del "tercer mundo" o "subdesarrollado". De niño recuerdo que en el colegio nos decían que para ser "avanzados" teníamos que entrar en el "mercado común" europeo, un tratado de libre comercio. Nos contaban que al llegar Europa seríamos del "primer mundo" y "viviríamos mucho mejor". Lamentablemente en esto del "primer mundo" los españoles han sido los primeros, sí, pero los primeros en endeudarse o arruinarse.

Pero volvamos al recuerdo de estos años de viajes. Londres fue el primer lugar donde emigré antes de aventurarme a viajar por América. Una noche, hace ya quince años, compré mi vuelo, solo de ida, a la tierra de los ingleses.

Aquellos días, la oferta principal que ofrecía el pueblo era ir a los bares. Yo iba, como todos, no tanto porque me gustara, sino porque no había otra opción. El problema de ir tanto al bar era que si te descuidabas, sin darte cuenta, te alcoholizabas, y ya sabemos que a una persona alcohólica no le va muy bien en la vida, eso, sin duda, es un hecho.

La noche de mi despedida a tierras inglesas, sucedió algo que nunca olvidaré. Un amigo explicaba a los contertulios que la entrada en la comunidad europea no era buen negocio."¡Europa nos traerá Mercedes y Renault y nosotros les venderemos tomates!¡Que negocio mas tonto!". Dijo soltando una carcajada.

Los que estaban en el bar se rieron de él  y después intentaron convencerle de que, según los políticos, la televisión y el periódico,  Europa era, diriamos, "el paraiso en la tierra". "Si lo dice la prensa por algo será" Dijo uno del grupo cerrando la conversación. Amén.

El discurso de este amigo, que hoy podríamos considerar una profecía, terminó con la afirmación de que ser europeos "nos dejará en pelotas" y "sin un duro". Lo recuerdo como si fuera hoy.

Tras esta advertencia me señaló a mi y me dijo: "¿Y tu? ¿Te vas al exilio?". Afirmó que yo era una persona muy "inteligente" por dejar España antes de vivir su ruina total al convertirse en pais "primermundista" y Europeo. Las últimas palabras de este amigo fueron: -¡Este si que es inteligente, se va antes de que nos arruinemos todos con Europa!. Tras decir esas palabras soltó unas fuertes carcajadas y se fue a dormir. Yo no entendía nada, por supuesto. Hoy comprendo.

Esta historia, que se me había olvidado completamente, volvío a mi mente hoy al pasar por la puerta del que era ese bar. Este negocio, como muchos otros pequeños negocios, está hoy cerrado. Al ver sus puertas cerradas el discurso de mi exilio regresó a mi mente.

Mi amigo se equivocó al llamarme exiliado porque yo desde niño tuve el deseo de viajar y conocer el mundo.

Pero ¿y en el tema de Europa? ¿Se equivocó?. Los resultados logrados por la aventura "europea" y "primermundista" de España hablan por si solos: desastre total.
 
Como ya vaticinó mi amigo hace quince años, las promesas del primermundismo y desarrollo que ofrecía Europa se han desvanecido y el "desarrollo" que ha sufrido España en este tratado de libre comercio, es un desarrollo, sí, pero un desarrollo que parece que se encuentra, como las enfermedades,"en fase terminal".

Atrapado en mi propio mundo

Prado del Rey, en la Sierra de Cádiz, Andalucía, España
(Foto © Chico Sánchez - Derechos Reservados)
Mi pueblo, como supongo que muchos pueblos, resultó ser una excelente caricatura de lo que ha sido para España su viaje turbulento al "primer mundo", que llaman Europa. Mi primer recuerdo, aun muy jóven, de la llegada del "progreso" fue cuando cerraron el cine para poner un banco, con esto, creo que sobran explicaciones.

También recuerdo que cuando llegó Europa se arrancaron miles árboles, muchos de ellos olivos centenarios, los ataques indiscriminados al medioambiente aún continúan. Casi todos los árboles frutales que había en las calles cercanas a mi casa, los amascos de mi puerta, los morales. Todo se mandó arrancar.

El siguiente "avance" que llego a mi pueblo fue que cada uno ahora tenía su coche, su automóvil, el cual usaban para trasladarse desde su casa al trabajo, que está, algunas veces, a 500 metros. ¡Incluso menos! Y si el cine se convirtió en banco: ¿Cómo no habría de convertirse la plaza en un estacionamiento privado? El pueblo se quedó sin plaza durante unos años. Si señor, otro gran "avance".

Pino recién cortado en este año 2013.
 (Foto © Chico Sánchez - Derechos Reservados)
El cierre del cine y la apertura del banco fue la primera señal del"primermundismo" y "desarrollo". Un signo claro de lo que sería el destino de sus habitantes: la deuda. 

Por otro lado, gastar uno o dos euros diarios en gasolina para ir a lugares que estan quinientos metros de tu casa no es inteligente, pero eso trajo la modernidad, si no gastas lo poco que tienes no eres nadie. Así es como parece funcionar el asunto.

La tristeza de ver tantos árboles arrancados me hizo escribir dos poemas en 1999, en el Noticiero Pradense, una publicación anual. Se titulaban asi: Las obras de la sociedad. Siglo XX y El Mundo

Escribir estos poemas me llevó a escuchar durante mucho tiempo una palabra: pesimismo. A partir de ese momento fui reconocido como pesismista de carrera. -Muy bonitas tus poesías, pero muy pesimistas. -Muy bien escrito, hijo, pero un poco pesimista. Tantas veces oí que todo iba en buen camino y que con optimismo lo podríamos arreglar todo, que casi me lo acabo creyendo. Pero las cosas suceden y recogemos lo que sembramos. Ser optimista o pesimista no soluciona tu problema, son simplemente excusas para no reconocerlo. Y si no reconoces un problema: ¿Cómo lo solucionas?

Saltamontes atrapado en automóvil.
 (Foto © Chico Sánchez - Derechos Reservados)
Me hubiera gustado mucho equivocarme, pero lo que predecían mis poesias se ha cumplido. La crisis llegó, y no sólo a España sino a todo el mundo. Todavía hay gente que hoy, quince años después, aun no se ha dado cuenta de que algo anda mal.

Mis textos avisando de una crisis ecológica hicieron que mucha gente me llamara loco. Y creo que tenían razón: intentar salvar al mundo que no quiere salvarse es, sin duda, una locura. 

Decía Albert Einstein que la cosa más bella que podemos experimentar es lo misterioso. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos. Pues bien estos dos poemas son para mí sólo eso: un misterio.

Las obras de la sociedad. Siglo XX
(Chico Sánchez, Noticiero Pradense. 1999) 
Obras que se elevan en un mar nebuloso de cifras, cantidades y una supuesta justicia para todos.
Un río secreto de neurosis y desvaríos tan cercanos a la muerte como el muerto mismo.
Una sucesión de extasis y desafío que fluyen del desierto del dolor inadvertido.
Un sonoro ruido que hace de las máquinas un destino numeroso y libertino.
Una nube de humo que puebla el horizonte de los lechos de amor temprano.
Cifras inmensas que en su cielo abarcan de un amor al más cruel desvarío.
Hormigueros humanos que se hallan escribiendo en las páginas del futuro.
Una cruenta medida que expresa en un cuaderno en qué número y a qué precio el dolor ha de ser compartido.
Una fiesta que oculta en el sotano crímenes y millones de estómagos vacíos.
Un sistema que terminará venciendo al más inmenso océano conocido.
Un plan profundo capaz de borrar al hombre de su camino. 

El mundo
(Chico Sanchez, Noticiero Pradense, 1999)
El mundo,
se arrastra hacia la basura.
El amanecer,
contaminado agoniza en el horizonte.
La cultura,
tiene un virus y esta descartada.
Los frutos de la aurora
ya no son tan hermosos.
Los filósofos son poetas autómatas.
Todos: programados.
La naturaleza
es una materia decrepita,
abandonada a nuestra suerte.
Los arboles,
arden pasivos e indefensos.
La tierra,
es un desecho extenuado,
universo de decadentes civilizados.
-El hombre tomó este camino,
perder el mundo, y se perdió,
y con él el mundo.-

Este año 2013, durante mi visita a mi familia, fui a visitar a un buen amigo, dueño de un bar, para tomar un café con él y saludarlo. Este amigo me dijo: Chico, tu eres de los que lo decías, tu decías que esto iba a acabar mal, y no te hicimos caso. Fuimos como el pez que vive en el agua pero no se da cuenta de su existencia. Sus palabras me hicieron mirar atrás y desempolvar estas poesías.

De nada sirvieron mis textos y tampoco creo que sirvan para mucho hoy. Pero, siendo honesto, no comparto estos textos para salvar al mundo; el mundo no parece querer salvarse.

Las personas están tan convencidas de que el sistema funciona que aunque cada día les va peor se negarán a reconocerlo. ¿Pero quién sería yo para juzgar a las personas por creer en el sistema? Yo vivo en este sistema y además estoy atrapado en otras creencias: las de mi propio mundo.